- desde el principio tratamos de orquestar a un conjunto de expertos (qué sois vosotros), y
- salimos al abismo de lo que hay fuera de los Parques Nacionales (la toma de decisiones se hace más compleja).
Para avanzar en estas dos cuestiones ya sabéis que tratamos de fomentar el trabajo colaborativo científico-científico (taller del 19-20 octubre) y el de científico-gestor (taller del miércoles 3 de noviembre). De esta forma, ahora se trata de ir introduciendo a los gestores en el tema, y tomen conciencia de que lo que planteamos representa un nuevo modelo de gestión que viene avalado por la política medioambiental actual de la CMA. En relación con el foro, pensamos que en nuestra primera toma de contacto, y dado el desigual nivel de información que pueden tener los gestores (confusión entre cambio climático y global, nuevos términos como gestión adaptativa o servicios ecosistémicos, sinergias entre los drivers de cambio, etc..), el taller debe tener un objetivo fundamentalmente didáctico, esto es, contar a los gestores:
- qué es el cambio global,
- qué queremos hacer para seguir los efectos del cambio global en ambientes semiáridos,
- qué opinan ellos sobre una propuesta muy preliminar de indicadores, y
- la necesidad de que crean en la propuesta, se ilusionen y entren en la dinámica de los modelos de gestión adaptativa.
Para alcanzar estos objetivos es fundamental que en vuestras presentaciones tratéis de hacer entendible la propuesta (muy didáctica y sin demasiada profusión en la metodología), y sobre todo creíble. Ya sabéis que siempren nos acusan de hacer mucha teoría y poca práctica. Yo me voy quejando por donde puedo de que, por muy científicos que seamos, trabajamos por mejorar nuestro medio ambiente, lo que implica la intención de llevar a la práctica el conocimiento que generamos. No obstante, es evidente que primero tenemos que hacer algún trabajo para vencer esta muletilla.




